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martes, abril 24, 2007

Abril 24, 1986 :D

Artifex vitae artifex sui

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino

que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.

Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;

y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
(A.Nervo)
Y abril evoca poesía, miel y flores, renuevo... abril suena como a libros nuevos y trova en las esquinas... Abril suena a vida, a campo, a mar, a luna... a amantes, a besos nuevos. Y cada año es diferente; igual, pero diferente. Abril eterno de mi vida, testigo de todos mis amores, dueño de mis años en esta tierra y propulsor de mis ideales y metas.

Veintiún abriles, literalmente... y gracias a Dios por que fueron abriles. No creo que me pudiera identificar con otro día, o con otro mes... En el momento justo, el día perfecto.

Así que: ¡¡¡CUMPLEAÑOS FELIZ PARA MÍ!!! y ¡bendiciones para tí que me lees :D!

            

PD: No te olvides de leer mi post de ayer, está un poco más abajo :D

lunes, abril 23, 2007

Con bravura de leyenda

El primer rayo de sol... y ya estaban en pie de guerra. Todos en el campamento estaban visiblemente excitados. Unos por la gran aventura que se les venía encima, otros por el miedo incontenible de ser primerizos en la justa patriótica. La mayoría nunca se lo hubiera imaginado.

Acercándose el mediodía de aquel sábado caribeño, salieron con armas en mano a tomar la ciudad. Y, ésta vez, a tomarla en nombre de la verdadera democracia, de la participación del pueblo. No pensaron en que ése mismo a quien defendían, sería pieza clave en el batallón días después.

Se habían adelantado. Con las amenazas puestas sobre la mesa el día anterior, no pudieron más que asegurarse de dar los pasos necesarios para establecer el estado, aún si tenían que hacerlo 2 días antes y sin la presencia de sus dos máximos líderes (en exilio por causa de una revolución inconclusa). Mientras, se escuchaba en la radio la voz profunda y emocionada con palabras de exhortación al pueblo para salir a las calles de un joven abogado y locutor, muy conocido por las masas y vitoreado hasta después de su muerte.

Constitucionalistas y golpistas terminaron en ese momento con los acuerdos firmados sólo algunos meses antes. Camiones y guaguas repletos de pueblo llenaron las calles de algarabía y pasión, con la necesidad inicial de apoyo y con la cabeza llena de ideas... de ideales... de moral... de patria. Allí estaban todos. Dejando a su paso los libros que cargaban, estudiantes salieron de las aulas a aprender de la vida; amas de casa, con rolos en la cabeza y sartenes en mano, abrieron las puertas y "chancletearon" su camino a la libertad (o al menos esa era la intención); todos y cada uno de los que se decidieron hacer caso al llamado de la patria, dejaron ese mediodía sus sueños particulares para perseguir "el sueño" de todos.

Como diría aquel presidente justo: "Heroicamente, con más fe que armas, y con enorme caudal de dignidad, el pueblo dominicano abría de par en par las puertas de la Historia para construir su futuro. Hondas, muy profundas eran las raíces de esa lucha. Desde la Independencia, desde la Restauración, caminaba el pueblo muriendo y venciendo tras su derecho a ser libre. El 24 de abril era un paso gigantesco hacia la construcción de ese derecho y hacia la democracia que lo consagra plenamente."(F.C)

Como insubordinación y Golpe de Estado inició la contienda, pero con las situaciones creadas después, se tornó en una intensa (y condensada) lucha en contra de una burguesía dominante políticamente, pero nunca en ideales.

"Nunca tal vez en la vida de los dominicanos se había luchado con tanta tenacidad contra un enemigo tan superior en número y en armas. Luchamos, sí, con bravura de leyenda, porque íbamos desbrozando con la razón el camino de la Historia. No pudimos vencer, pero tampoco pudimos ser vencidos."(F.C.)